Construido en el Ayllú de Larache, en San Pedro de Atacama, el hotel se desarrolla entre un edificio principal y tres patios. Las habitaciones están alineadas con corredores que dan a un patio. Los corredores se unen con el edificio principal, cruzando dos amplios pasajes: el Pasaje de la Luz y el Pasaje del Agua.
Desde el punto de vista de los materiales, como de la forma, la arquitectura evoca las sugerencias de la naturaleza y las culturas del área. El hotel asegura un refugio acogedor invitándole a disfrutar en libertad y con seguridad. Más que un hogar, el hotel es una experiencia, un balcón abierto al encanto que lo rodea. Continuar »
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